Violator, uno de los álbumes más importantes en la historia del synthpop, marcó un antes y un después en la carrera de Depeche Mode.

Casi todos los artistas tienen una producción que corresponde a un punto de inflexión en su carrera y para Depeche Mode eso fue exactamente lo que ocurrió. En una década donde el techno estaba pasado de moda, lograron incorporar instrumentos como las guitarras, pero sin dejar de lado su sonido característico, cautivando a las audiencias de comienzos de los noventa y llevándolos a la cima.

El grupo formado en ese entonces por David Grahan, Martin Gore, Alan Wilder y Andrew Fletcher venía de ganar reconocimiento con su álbum Music for the Masses (1987), que contenía hits como Never Let Me Down Again y Strangelove, y que los consolidó en el mercado norteamericano.

Pero nada se igualó al éxito que alcanzaron con Violator (1990), su séptimo álbum de estudio. El proyecto mezcló géneros como el blues gótico, synthpop, electrónica y rock, y trató temas como la culpa, el nihilismo y las drogas. Este fue co-producido por los miembros de la banda y por Mike Ellis -alias Flood-, que también ha trabajado para artistas como The Smashing Pumpkins, U2 y Placebo. “Hay que hacer que suene bien”, les dijo Flood a los integrantes en una ocasión, y así fue.

Personal Jesus fue el primer sencillo lanzado. Inspirado en el libro “Elvis y yo” de Priscilla Presley, una canción que no tiene nada que ver con la Iglesia Católica. “Es una canción que trata sobre ser el ‘Jesús’ de alguien más, alguien que te cuide y te de esperanza. Trata de cómo Elvis fue su hombre y su mentor, y lo seguido que eso ocurre en las relaciones”, señaló Martin Gore, guitarrista, teclista y principal compositor de Depeche Mode. Gore fue el que escribió todas las canciones del disco.

El sencillo, además de innovador –fue la primera canción del grupo en usar la guitarra como instrumento principal- se convirtió en un éxito global, siendo seleccionada por la Rolling Stone como una de las 500 mejores canciones de todos los tiempos en 2004.

El siguiente single fue Enjoy the Silence, que partió siendo una balada, pero Alan Wilder le encontró potencial y le inyectó una base electrónica que le daría un ritmo pegajoso y la convertiría en una de las canciones más conocidas de la agrupación.

“Cuando estabas haciendo Violator, incluso aunque no supiéramos el nivel de éxito que iba a alcanzar, sabíamos que estábamos abriendo nuevos caminos” señaló el vocalista David Grahan en el 2009. El éxito mundial del disco llevó al cuarteto a iniciar una gira mundial: El World Violation Tour. Con un repertorio de un poco más de 20 canciones y 88 conciertos en total, la agrupación recorrió Europa, Norteamérica, Australia y Japón, presentando el álbum y otros de sus éxitos a miles de personas.

Como celebración por los 30 años del álbum, Depeche Mode lanzó una colección de ropa en conjunto con la tienda Noah, inspirada en la estética de la banda y en las canciones que componen el disco.

“Tras el superéxito de Personal Jesus y Violator nos volvimos inexplicablemente gigantes. Fue increíble y de alguna manera nunca nos recuperamos”, señaló el bajista del grupo, Andrew Fletcher. Y si bien gozan de popularidad hasta el día de hoy, y han seguido lanzando material que los solidifica como uno de los exponentes de la música electrónica y el synthpop, Violator quedará en la historia como la cúspide de su carrera.

Fuente: Rockandpop

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