Los nuevos teléfonos de la empresa coreana dan un gran salto en los componentes para captar fotos y vídeos

Samsung ha vuelto a apostar fuerte por dotar a sus teléfonos de su gama alta, los nuevos Galaxy S20, con un sistema de cámaras que quiere ir por delante de la competencia. Para lograrlo no sólo ha mejorado notablemente los componentes de estas respecto a las de la generación anterior. También se incorporan procesadores más potentes. Esto permitirá realizar operaciones más sofisticadas al procesar las imágenes mediante algoritmos, y cosas como permitir grabar vídeo en 8K.

De hecho esta es una de las novedades más llamativas de los tres Galaxy S20 que se han presentado en San Francisco: el S20, el S20+ y el S20 Ultra. La empresa parece querer abrir puertas para dotar de contenido audiovisual a sus televisores 8K. Aunque muchos preferirán no usar este sistema de grabación, por el tamaño de los archivos que pueda generar, esta enorme resolución diluye en cierta medida las fronteras entre el vídeo y la fotografía. Podremos hacer fotos a la vez que grabamos vídeo. Las fotos captadas de esa forma tienen una resolución sorprendente: 33 megapíxeles.

Samsung ha logrado que sus tres teléfonos permitan grabar vídeo 8K de una forma un tanto enrevesada. En el caso del S20 Ultra su sensor de 108 megapíxeles de la cámara principal tiene resolución de sobra para lograr esto. Lo desconcertante es que en la cámara principal de los S20 y del S20+ tiene una resolución de 12 megapíxeles. Muy lejos de los 33 megapíxeles que necesita el teléfono para grabar vídeo 8K.

Para lograr la grabación de vídeo en 8K se ha recurrido al sensor de la cámara destinado al zoom en los dos modelos más básicos. Esta cámara tiene 64 megapíxeles. Probablemente por eso el ángulo de visión que por defecto capta la cámara principal, 76 grados, y la dedicada al zoom, 79 grados, son muy similares.

Fuente: Lavanguardia.com

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